lunes, septiembre 21, 2009

El Transeúnte

No fue sencillo entrar en la lógica, no fue corto el deambular por una de las intersecciones más importantes de Santiago para encontrar un objetivo que cumpliera con mis propios requisitos. A priori que fuera alguien que hiciera algo fuera de lo común, que me presentara un desafío.

Al pasar por frente a un reconocido local de venta y consumo de pizzas, en la Plaza Baquedano, encontré un escolar caminando en dirección poniente por la vereda norte de la alameda. Caminaba a paso firme y seguro, pero a su vez lo hacía bastante apresurado, como si algo le inquietase. Le seguí, y me costó en un primer momento seguirle el paso, tanto así que al cruzar la primera calle hacia el poniente, Ramón Corvalán Melgarejo, quedé entrampado en una luz roja que nos alejó bastante. Era imperioso obtener información, no esperé y cruce con luz roja. Tan rápido como pude caminé para darle alcance al joven de cabellos lisos que por la nuca alcanzaban a tocar su camisa blanca. Al divisar el bolso cruzado desde el hombro izquierdo hacia la pierna derecha, plagado de parches ininteligibles traté sin disimulo de anotar algo; sus gestos, su postura al caminar, el vaivén de su cabeza acorde, suponía, a la música que iba escuchando. Pero nada, no pasaron muchos segundos e ingresó a un preuniversitario que estaba esperándolo, seguramente con la promesa de salir airoso de su PSU. Lo mismo pensé yo en algún momento, cuando frecuente una institución como aquella.

No pasaron muchos minutos y escuché los pasos de quien sería a quien seguiría, quizás con menos esperanza esta vez, un objetivo de entusiasmo, que revelara más que un sencillo caminar por la capital.

Estábamos llegando a la estación de metro Universidad Católica, y me mantuve a unos quince metros de distancia. Era un joven de alrededor de veintiseis años, de pelo corto que caminaba en dirección poniente por la Av. Libertador Bernardo O´ Higgins. De su hombro derecho colgaba un tirante de su mochila que empuñaba como si cargara doblones de oro en ella, la otra mano, por el contrario, esta distendida moviéndose con el vaivén del caminar. Vestía un cortaviento café claro, pantalones beige y unas zapatillas color marengo.
Al llegar a la calle José Victorino Lastarria viró hacia el norte. A causa de la velocidad que llevaba me ví forzado a apretar el acelerador motriz y caminar más rápido para no perderlo de vista, doblé y por un momento lo perdí, pero no fue mucho, había atravesado hacia la vereda poniente de la que, al encontrarse las intersecciones de José Victorino Lastarria y Padre Luis de Valdivia dobla a la izquierda y vuelve a la dirección poniente. Volvió a curar de vereda lo que ya me advertía mi movimiento siguiente, cruzar. En Victoria Subercaseaux viró hacia el norte y no hizo muchas cosas, solo caminar, lo que me trajo algo de decepción, necesitaba algo más. Pasamos frente al bar Don Rodrigo lo que no estuvo exento de recuerdos de noches en las que pasé con amigos o amigas a escuchar piano y beber unos vasos de ron bien conversados. Pero el, seguía caminando. Al llegar a Merced cruzó la calle Victoria Subercaseaux y por la vereda poniente siguió su marcha hacia el norte, la que concluyó en un inesperado viraje hacia la izquierda por Monjitas donde, sin mayor aviso, volvió a cambiar de acera, esta vez tomó el lado norte y poco a poco se acercaba al Metro Bellas Artes. Grandes esperanzas me llegaron pues, de tomarlo, quién sabe donde acabaría esta aventura. Dio unos cuantos pasos más, a metros del Metro, y dobló hacia el norte en Mosqueto donde a media cuadra se perdió en un edificio residencial.

Tras este par de intentos fallidos, por fin se pudo dar con una persona que acogía características inigualables para ser descritas durante el período de tiempo que fuese necesario. Eran las dieciséis y veinticinco hrs. del veintiocho de mayo del presente año.

Sujeto sumamente cano, de alrededor de sesenta y cinco años, de contextura relativamente gruesa, podría decirse unos ochenta kilos para su metro setenta y cinco de estatura aproximadamente. Y, por lo demás, tenía un caminar muy pausado.

Vestía una chaqueta de cuero café, pantalones de tela verdes bastante oscuros, calzaba unos zapatos cafés bastante gastados, no portaba objetos en sus manos tales como maletín o periódico, es más, su mano izquierda permaneció en el bolsillo izquierdo de su pantalón durante todo el trayecto.

Tenía un semblante bastante serio y u mirada parecía tener algo de desdén. Así caminó por la calle Huérfanos dirigiéndose hacia el oeste desde la calle Miraflores, ambas emplazadas en el centro de Santiago de Chile.

Miraba vitrinas sin mayor interés al parecer pues al alcanzar contacto con ellas cambiaba de dirección su cabeza para mira otra cosa. Se detuvo en un momento a media cuadra de Mac- Iver, para revisar su billetera, cosa que hizo forzando un poco su mirada cosa que se pudo apreciar gracias a que arrugó aún más el entrecejo y sus parpados bajaron para dejar sus ojos más pequeños de lo que normalmente tenía. Sacó un billete, guardó su billetera con su mano derecha en el bolsillo interior de su chaqueta y prosiguió su pausada marcha.

Su paso no varió en las cuadras siguientes, de tanto en tanto se acomodaba la chaqueta pero su actitud no se acomodaba, permanecía tal cual como lo ví en un primer momento. Me mantuve a quince metros, tal como lo hice con el joven hacía ya varios minutos.

Rascándose la nariz cruzó Paseo Estado hacia el poniente y de pronto se instala a mirar una vitrina. Me puse en un quiosco a un costado para ver mejor lo que estaba mirando, no era suficiente, tenía que saber precisamente lo que era, así que tomé el riesgo y me acerqué pero para mi suerte, antes de que yo llegase el había proseguido su marcha. “COMPAC PRESARIO $419 990. Sólo con tu tarjeta Ripley”. Era la sección de artículos electrónicos.

Pero antes de que pudiera proseguir la marcha, me ví forzado a mantener la vista en los artículos electrónicos pues estaba no a más de 5 metro viendo otra vitrina. Esta vez lo hacía con una suerte de júbilo, al proseguir la marcha me acerque a ver lo que estuvo mirando por tantos segundos. Eran unos mocasines negros que pertenecían a la misma multitienda, pero con un costo inferior al computador, claramente.

No podía creer lo que veía, al proseguir la marcha después de hacer mis anotaciones con respecto a los mocasines (Zapatos Marquis $23 990). En realidad, no que no podía creer era que no lo veía. Otra vez había perdido una oportunidad. Miré por todos lados, incluso me subí a una banca a cerciorarme de que esto podía ser posible. Traté por unos minutos de encontrar su cabeza cana, pero nada. Y bueno, al parecer no es tan difícil perder a alguien de colores tan vivos en una de las intersecciones más pobladas de Santiago, Paseo Huérfanos esquina Paseo Ahumada. O sencillamente que para seguir a una persona, no soy el más indicado.

Mi siguiente objetivo fue claro, emprender marcha a una cafetería y compartir la experiencia con Camilo, un compañero de clases.

lunes, junio 15, 2009

Acceso y espacio, un vagón de posibilidades

Nada más agradable que una estación inicial, lo denota el brillo en sus ojos o quizás, sencillamente es un resfriado. Lo que no está en duda es que al abrirse las puertas de los vagones del metro en esta primera estación llamada San Pablo, rápidamente se entra, se mira, se elige, se camina y se sienta mientras otros, siguen caminando, mirando eligiendo y sentándose.
Siguiente estación, el tren se detiene y nuevamente se abren las puertas, los ojos brillosos pululan en el andén atentos para hacer su entrada triunfal. La dinámica se asemeja a la estación anterior, algunos caminan y otros se sientan pero ya para la tercera parada no quedan muchos asientos, los pasajeros lo saben así que se apuestan mucho más atentos al borde del andén a mirar hacia dentro del tren mientras éste va reduciendo su paso hasta detenerse. Al subir y ante la disminuida capacidad de sentar pasajeros, quienes suben caminan menos, miran más, eligen menos, mucho menos y se sientan en el asiento que tengan más al alcance. Algunos caminan incrédulos de vagón en vagón tratando de encontrar alguno que haya quedado desocupado y otros sencillamente se quedan de pie y toman posición en las esquinas de cada vagón.
Se abren las puertas y muchos pasajeros suben en la estación Las Rejas, entre ellos, una anciana que poco a poco se abre paso entre sus cosubidores para sí alcanzar el preciado asiento que un joven, a penas verla, ya le estaba ofreciendo. Gesto muy aprobado por lo demás, sin embargo, no ocurre lo mismo en la estación Ecuador, cuando una señora morena, baja, que carga a su hija en brazos, debe conformarse con el costado de un asiento.
Solo algunos conversan. Conversación que se interrumpe por el altoparlante del cual suena una voz, una suerte de “Gran Hermano” quien advierte a quienes están sentados en el suelo que es una muestra de falta de educación y que están vulnerando la seguridad de los otros pasajeros. Se ponen de pie uno por uno.
En la estación Universidad de Santiago suben muchos jóvenes quienes rompen un poco con el esquema y usan todo espacio disponible como respaldo; puertas, asientos e incluso se usan a sí mismos como respaldo apoyándose los unos con los otros. Pero esta dinámica dura poco tiempo pues en la estación Estación Central, suben bolsos más que pasajeros por lo que mutuamente se piden permiso para posicionarse y mientras ocurre este movimiento, la señora morena puede sentarse, un pasajero dejo un asiento disponible tras bajarse en la estación antes mencionada.
El tren poco a poco va llenándose y aunque queda espacio en el medio de los vagones los pasajeros que van subiendo prefieren la cercanía a la puerta donde a penas suben se voltean para dar cara a quienes subirán en la siguiente estación. Usando el reflejo que proporciona el cristal de la puerta, se peinan, se miran entre ellos y a sí mismos.
A pesar de poco espacio que va restando, suben corriendo al escuchar el fatídico timbre que anuncia el cierre de las puertas para emprender la marcha.
De pronto, bajan muchos pasajeros y quienes están esperando en el andén, al ver el torrente de gente que baja, prefiere esperar a los costados de las puertas antes de poder abordar el tren, cosa que previamente había también advertido la voz del altoparlante.
El tren queda bastante más desocupado y, por consiguiente, tienen acceso a más espacio.
Dos mayores de edad suben al tren, son un hombre y una mujer y un joven se pone de pie para ceder el asiento a la anciana, el anciano lo mira asintiendo agradecido.
Mientras, hay un reposicionamento interior, algunos van a bajar así que hacen especies de enroques preguntándose: “¿baja?”. Si se asiente en la respuesta, quien pregunta toma la posición de quien responde. Es decir, los espacios que las personas que bajan dejan, las toman quienes ya están dentro, especialmente los asientos que son los más poblados en sus alrededores.
A pesar de que se está terminando el recorrido y solo quedan unas pocas personas en el tren, no se vuelve a dar lo que en el comienzo se vio. Ya no se eligen como si fuera un abanico de posibilidades, sencillamente se sientan y esperan que “el gran hermano” anuncie su destino final.

“Próxima detención, estación Escuela militar, Todos los pasajeros deben descender. Por su atención, muchas gracias.”

jueves, noviembre 06, 2008

Al puerto con amors

Cuando me gano los suspiros por las mañanas

Esos suspiros entrecortados

Esos suspiros de sueños y alegría

Cuando me acuesto por las noches estivales

Con la agitación patente de que el destino puede ser manipulado a voluntad

Y la voluntad puede aplacar nuestro antojo.

Cuando ríes, cuando lloras y te escondes entre mis brazos

Cuando te enojas y tu boca levanta tu cabello

Y es que cuando te cansas y te acuestas anhelante de que el vaso

suelte pronto sus gotas inexorables y por fin caer en tu piernas encogidas.

Las incontables pecas y las enunciadas complicidades son las que,

Cuando menos lo espero aparecen para liberarme de tapujos

Y así besarte agitado y calmo

Cuando me gano los suspiros por la mañana

Y la piel que se estremece de tanta dulzura

Cuando me gano tus piernas por las noches, por las tardes, por las mañanas

Y caigo rendido sobre tu pecho

Cuando las gotas no se acaban

Y nos quedamos abrazados, en el medio de los sueños

A la orilla del delirio

Junto al cansancio

Cuando me quieres y te quiero y nos ganamos los suspiros

No me pidas que le ponga nombre a las estrellas

No me pidas contar olas en tu nombre

No me pidas que te vea en las nubes

Que te embriague y que te cuide pídeme

Que te abrace con los brazos frescos pídeme

Que ronque a tu lado pídeme

No me pidas fidelidad

Exígeme franqueza





...a la alegre porteña.. Septiembre 24.2008

jueves, julio 17, 2008

Ahora! (Mierda, llegamos a Irarrazabal!!!)


Es ahora cuando hay que llorar!
Es ahora cuando hay que cagarse de la risa!
Es ahora!
Es ahora cuando tenemos que emborracharnos y cantar!
no después.
Ahora!
Ahora es cuando te tengo que mirar, cuando te tengo que hablar, cuando te tengo que amar y te tengo que matar también!
Es ahora. Ahora que aun sé que ahora es ahora!
Es ahora cuando hay que abrazar a mis amigos y decirles lo que ya saben, pero no importa que lo sepan, tienen que saberlo de mis labios, para que no sean más sólo pensamientos!!
Es ahora cuando hay que matarlos, ahora cuando los pensamientos han de morir!
cuando nuestros discursos renazcan!
Es ahora no después.
Porque después seguirá la globalización y las ballenas y el petróleo y el calor y el frío y la poca comida y el precio que sube y la universidad. Y la falta, la sobra y los temores ...
Es ahora para muchas cosas porque después te irás y no quiero que te vayas, porque estaré más viejo, porque tendré días en los que no viviré, porque ya los tengo, porque no los quiero.
Ahora que aún eres imperfecta y feliz, ahora que tienes sonrisa. Ahora que te puedo abrigar y reemplazar la marca de tu cobija.
Porque puedo dar sin recibir. Ahora que tus caderas me exitan y tus ojos me conmueven.
Es ahora, ahora que no sabemos nada el uno del otro
y todo es ganar, todo es ahora!
Ahora que sé que no todo está perdido.





....mierda, llegamos a irarrazabal.

lunes, mayo 05, 2008

Bólido

No, quizás no alcance a llegar. Igual, el pase me dura hasta las 2 así que, si no se para el metro y
corro a la micro, demás la hago.
¡Cresta, faltan 3 minutos, este wueón no me va a dejar pasar!
Corriendo por el caracol comercial, esquivando suegras, esquivando mochilas, tacones. En mi propia carrera contra el tiempo, pasando primera, segunda, tercera, ¡a mil por hora!, haciendo soniditos en mi cabeza de palanca de cambio corría para alcanzar a llegar a la micro antes de que se acabara el tiempo y el chofer me dejara abajo. Estaba en la básica, no pagaba así que andaba sin plata, tenía que llegar a tiempo.
Ahí está, cambio a modalidad "Bólido", y raaaaaaam raaaaaaam . ¡Falta un minuto no más!
Saco el pase escolar, la entrada al show de la micro, la única posibilidad de encontrar a los verdaderos artistas; heladeros, cantantes, etc.
No mijo, ya son más de las 2, vamo pagando no ma`.
¡Pero si falta un minuto!
No no no cabrito, o paga o se me va bajando altiro que tengo que salir.
Pero si no ando con plata.
Mala cuea entonces, te bajai
Falló el bólido, o tuve que activar el modo antes, desde que me bajé del metro quizás.
Ya, vamo bajando que me atrasai.
Chucha, cagué no más. A machetear sería.
De la nada aparece un tipo mal parecido al superman, un poco más andrajoso. De hecho, bien harapiento el hombre, de hecho, nada se parecía a superman, él no le habría gritado así.
Toma viejo culiao!
Como si se hubiera roto un vidrio sonaron las monedas que le tiró en la cajita del tesoro
¡Como mil monedas!.
Me fui callaito a sentarme, no quería que me salpicara nada si se ponían a pelear. Así que me senté en el asiento de costumbre, justito delante de la puerta de atrás, al lado de la ventana pa ver a las monstruos del 26 de la gran avenida.
Y al lado mío el no-superman. Pero como que ni se parecía al que vi tirándole las monedas. El mismo pero otro, estaba tranquilito y sonriéndose.
Pucha, gracias, voy a alcanzar a ver el partido.
Tranquilo compadre, no fue nada.
Cómo nada, si igual ta caro el pasaje.
Por eso, tranquilo.

….le tiré 50 pesos en monedas de 10.


miércoles, diciembre 26, 2007

La croquera vacía


Con la croquera resuelta en vacío
como gato a punto de perder su séptimo punto suspensivo
se sexto instinto, su penúltima vida.
Con la croquera jocosa de espacios blancos
como música sin ton ni son
como guerras sin morgue
Inacabada croquera
de apaciguadas ansias
de manchas de café, de colillas sin linaje
Es con una croquera resuelta en el vacío
que en un pulular por rutinas ajenas
conoció algo con que inacabarla.
Es con una croquera inacabada que el corazón
partió sin mentiras ni temblores
a conocer lugares que jamás habría de reconocer
Con una croquera en acertijo
es que comenzó a descomponer recuerdos
a recostar ideas en un punto y seguido.
Fue una tipa de traje verde
quien ofreció el bolígrafo
y el punto aparte quien pudo mirarle
y pues no habían sonidos que enmudecieran
fueron las palabras y las maravillas quienes primaron
y los suspiros quienes quitaron al fin
el vacío de nuestra croquera
 

domingo, diciembre 16, 2007

Borrachos y orugullosos



Ahí estamos, borrachos, confusos, tristes y lejanos
Como cuando no nos veíamos, como cuando no nos conocíamos,
como cuando no nos conocimos.
Borrachos, agresivos, tercos y orgullosos.
Como cuando discutíamos, como cuando nos amábamos,
como cuando nos alejábamos.
Borrachos como desconocidos, confusos como borrachos,
tristes y lejanos, orgullosos.
Algarabía de recuerdos, bucólico bar.

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viernes, noviembre 30, 2007

Show

jueves, noviembre 29, 2007

extraño


Bajo el agua mis cigarros no prenderán.
En el cielo no pude correr.
No tuve heridas
No tuve emociones.
Me ahogaba pero no tenía pulmones.
Me atraías pero no estabas.
Me salvabas, pero me odiabas.
Escuché los ladridos desde pandillas de gatos.
y ni un suspiro
ni un ronquido
ni un espasmo
Y aunque la sangre aún no sea morada
Y aunque suene algo raro
mis sueños siguen en su lugar.


















jueves, noviembre 08, 2007

No más


Yo he sufrido mucho por la chucha. Ya no quiero más problemas. Ya no los tengo. Hago lo que quiero, salgo cuando quiero, lo único es que tengo que avisarle a mi hermana donde me quedo pa` que no se preocupe.
Si yo sufri mucho...no quiero meterme en hueás de nuevo.
Me dijo mi hermana que me había llamado: " Dile que no tengo tiempo. Dile que tabajo de noche y que llego a puro dormir, después me levanto a las seis y media y me voy a trabajar de nuevo". Si no quiero, no me lo merezco.
Yo siempre la respeté, la respeté en todo.
Nosotros empezamos cuando ella tenía 14 años, yo tenía 17 y ahí a los 22 recién de ella tuvimos a la primera, de cuatro. Después las niñas supieron lo que había pasado y aún así se quedaron con ella.
Puta que eran lindas las cabras. ¡ Medios pellejos hueón! Si cuando íbamos pa`la playa tenía que andar cuidándolas. Mucho jote.
Así que no...yo sufrí mucho, mucho tiempo pasé sufriendo...como 15 años viví de allegado pero tenía que dejar el copete. Si me fui a la chucha. Si yo pasé 2 meses en invierno en la calle, durmiendo en cartón y tapándome las patas con la casaca. 2 meses a puro pan, tomate y té.
Salíamos pa todos lados, de repente pescábamos a las niñas y nos íbamos al cine, al parque, a comer un sánguche con bebidas.
Pa la luna de miel no le hice na`. Se ponía a llorar, taba muy nerviosa. yo no alegaba, no me afligía total tiempo teníamos.
15 años sufriendo....hasta que me pilló mi sobrino. Dejé el copete, ya voy pa los 20 años con mi hermana y no me quejo...tamos en familia, ella con su esposo, yo con mi cama, mis cigarros y mis películas de baqueros.
Me la pasaba tomando, pero nunca robé. Trabajé en la feria, filetiando pesca`os. Ahí conseguía plata. Pero nunca robé.
Cuando jóven salía bien pinta`o.Claro, tenía un traje, por ahí la conquisté. Después me servío pa las nanas. La chica vive a una cuadra de mi casa. puta que wueviabámos con la chica, era rica. Vivía en una casa cerca de la feria y los patrones se iban todos los fines de semana así que después de la feria pasaba, comíamos mariscos que le llevaba y ahí dejaba de hacer aseo.
La pasábamos bien. Pero no me olvidaba. Ahora no me quiero meter ahí, ya estoy viejo.
No quiero más con esa historia.

...supe que soy bisabuelo.

viernes, agosto 24, 2007

esperarte


Sentado estuve esperando que llegaras
después de unas horas, me paré.
Caminando esperé que llegaras pero no aparecías.
En las cercanías de un puerto estuve mirándote
encontré marinos, estatuas centinelas de falsos héroes
pero no te habian visto
Volví a casa y los olores seguían siendo ajenos, como si nunca hubieses estado.Me concentré y traté de recordarte y ahí estabas, sentada junto a la cama, jugando con tus pies a ser artista, coloreando cartones, o reposando el almuerzo, la cena, el sexo.
Fumando cigarros, esperé que llegaras pero tenía la sensacion de que la cajetilla moriría sin saber de tí, tenía la sensasión de que lo haría yo antes de saber de tí...poco importa, mi propósito es esperarte, no que llegues. Mi proposito es nombrarte, no esucharte. mi propósito es esperarte, no que llegues.


martes, agosto 21, 2007

Olas


-Hace calor, como que fuera verano. Anoche también, aunque habían pocos escotes.
-Claro, porque la pura noción de que sea de noche hace que nos abriguemos, aunque sea inutil
-Si poh, si el día fuera de noche, casi no habrían escotes. Pero ¿será usual a estas alturas del año que hayan olas de calor...olas de frío, olas de calor?
-Estamos en Valparaiso, hay mar...ese si que tiene olas y no se queja
-Claro.

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Cojera de Panchito

Me llegó la cojera de Panchito...y se manifestó en mi rodilla
Ya saben, Panchito, el de la cojera
porque no caminaba "bien"
Claro, gay, cesante, borracho...
no soy gay...aunque explicaría muchas cosas
pero sí soy cesante y sí soy cojo
en fin...
por la cojera de panchito...SAlud!! ..aunque explicaría otras cosas ese salud no?

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jueves, agosto 16, 2007

Autorretrato de una experiencia ambulanciadora





lunes, agosto 13, 2007

Migrante de ninguna parte


Aunque flaco y sanguijuelo
se servía cuanto trago libre encontraba
fuera de los controles de alcoholemia
Un ilustrado Don nadie que el citycar nunca esperó
en anchas calles extintas, mirando se quedaba
las tatuadas marcas de los árboles del amor
A la mierda mandaba a todos y no sin prejuicios compraba
al contado lo que nunca nadie comparte
Se enojaba con facilidad, sobre todo con su vida que
vez que trataba de meterle buena mano, ésta le devolvía
un bofetón, no muchas veces merecido, pero la vida es puta y caprichosa
no hubo micro que le llevara a hogar, ni hogar a donde volver
pues en la hoguera murieron
Marcharse bien lejos era la usual opción
más nunca podía ir muy lejos, no tenía referencia de la cual alejarse
traicionaba con frecuencia a los amigos que no tenía
más de alguna vez un helado beso sintió en su mejilla
pero no tan helados como aquel que recibió por última vez
aquel que le dieron antes de irse a la tumba de la resignación.
Fueron los gusanos quienes le recordaron

...y los gusanos pondrían el remordimiento

martes, julio 17, 2007

La espera


El olor era apenas perceptible, era cosa de tiempo. El correo en la entrada estaba ya demasiado mojado para ser leído así que se acumulaban las cartas de quién jámas esperó respuesta. El perro, comiendo sus propias uñas, fue el primero en darse cuenta de no haberlos visto en varios días. Los vecinos, aliviados de no tener más ruído los viernes y sábados por las noches, sólo sonreían, no olfateaban.
Ya no recibían los quinientos pesos semanales los que recogían la basura. Mientras, al interior, un sonsonete a solitud corroía las paredes. Ella ya no le acompañaba así que no se escuchaba su voz tras los muros. ni siquiera los susurros al oído, ni siquiera el tostador, ni su película preferida, ni siquiera los vasos golpeándose en un brindis, ni la loza agolpándose en el fregadero, ni siquiera el último bostezo. Pero se seguían esperando, se seguían odiando en días sin sentido, en noches taciturnas.Pero se seguían esperando.
Ninguno se preguntaba el cómo estaban, ninguno se extrañaba en demasía a estas alturas, ni estaban dispuestos a brindarse un poco de calor.
Siguieron esperando, nadie los esperaba a ellos.














http://www.ojodigital.com/ojosdigitales/data/514/espera.jpg

domingo, julio 15, 2007

Ojalá encuentren el amor verdadero



el título es parte de una frase que me hizo pensar como 5 segundos hoy jeje
bueh...lo verbalicé


cuál es el amor verdadero?
el que se acaba o el que dura para siempre..porque siempre en el amor no exsite, físiológicamente al menos.
se dice que el amor es enterno mientras dura..
el amor verdadero...
el amor verdadero es el honesto, el que no se promete amor.
no muerte..a mor.
no, no es posible
lo siento
trataré de no herir a nadie, per no puedo creer en el amor

Función

















Para que algo funcione se necesita de alguien funcional,
así que vayan buscándome un reemplazo para el mundo,
como a much@s de ustedes.

lunes, julio 09, 2007

Abrazando nuevos cariños

Porque nunca estuvimos seguros, es porque nos llegan certezas.
porque siempre dudamos es que nos regocijamos en dudas.
Nunca compramos seguridad pues no quisimos nunca estarlos.
porque nos encanta jugar es que nunca nos queremos poner serios
y si lo somos, es sólo un juego.
Porque nunca supimos que vivos estuviéramos, es que creamos y recreamos nuestras vidas
y sin saberlo, y sin notarlo, las venderemos por más recreos, por más sonrisas
pues si nunca encontramos lo que era ser felices, sencillamente fue porque hoy era el día en que ella que no nos había encontrado.
hoy recibimos besos helados en nuestras mejillas, pero nuestras sonrisas acogieron nuestro imploro de calor. Nuestros cálidos abrazos, no fueron por hoy, fueron por lo que será.Nunca nos abrazamos, abrazamos nuestra alegría, abrazamos nustro vientre, su vientre...nuestra certeza, nuestra duda, nuestra seguridad, nuestro juego, nuestra seriedad, nuestra vida, su eventual vida.
Gracias Ariela, Gracias hermano...

domingo, julio 01, 2007

Mal gusto....quién da más?


*Trabaja en independiente, cualquier índole.

Pension asistencial, es "embalida"

tiene mielo mielingo...no puede caminar


*Insuficencia renal crónica


*Tiene 4 operaciones a la columna, tiene ernia.

la operaron del brazo.


*Está separada de de palabra y la expareja le manda ayuda de $50.000 mensuales


*Lleva trabajando una semana. Anteriormente era dueña de casa, le ofrecieron 50.000


*Es alcoholico y no prentende trabajar.


*Depresión crónica, indómita, niños con Sida, exonerados políticos, hipertensos, hipertiroidismo, angustia, miopía, artrosis, artritis, asperger, autismos severos, obesos morbidos cocinando calcetines.


quien da más..mire nuestro vicario pasar. un mal gusto arraigado no?

en todas las revistas, en todos los canales, emisiones radiales, conversaciones con el oyente de turno...
quién da más...